Como la otra tarde paseando en barca por la Albufera mientras catábamos un cava rosado a juego con la luz del atardecer. Un cava 100% garnacha de la bodega Pago de Tharsys.
Si además de la estupenda compañia, continúas probando un panettone de Paco Torreblanca acompañado de un Moscatel de la Marina de Enrique Mendoza, la vida es de cualquier color menos gris.